Foto: Iván Lombana, Tenerife, 2009.
Después del tiempo,
sólo verla volver a querer,
en la tristeza de lo fugaz;
que contra el olvido se opone,
tanto insistir del contristado.
Sólo volver a verla querer
y del deseo a la desidia,
puesto que…
y ni qué cuidar de qué.
Por el dolor de echar de menos,
también la fruición del deseo;
de echar de menos el dolor,
la fruición del con el amor,
regodeo.
Sólo volver a querer
y del asombro al anhelo
tras verla otra vez,
puesto que…
y ni de qué cuidar de qué.
Y después del tiempo, la espera;
Sólo volver a verla querer
y con del amor regodeo;
que contra la indiferencia se alza,
tanto ignorar del contrariado.
y del asombro al anhelo
tras verla otra vez,
puesto que…
y ni de qué cuidar de qué.
Y después del tiempo, la espera;
Sólo volver a verla querer
y con del amor regodeo;
que contra la indiferencia se alza,
tanto ignorar del contrariado.